estremecedora mecedora

ElizaScott

Posted in Uncategorized by Javier Elizondo on junio 7, 2011

Soñé que una total desconocida me enviaba un mensaje sms: “You want me dead”, decía. You want me dead es el nombre del blog de esa total desconocida. ¿Por qué sigo diciendo total desconocida? Sigo su blog, me gusta, sé que se llama, o dice llamarse, Eliza Scott; su poesía tiene fuerza, mucha fuerza. Escribe desde la estatura de una niña, mirando el mundo hacia arriba con arrebato y muy cerca de sus pies, del peso que la mantiene anclada al mundo; conoce su sombra de cerca, vaya, y mientras la mira recibe con gusto al sol tostando su cuello.

[…] he thought that perhaps the trees cried, and their tears filled the creek that ran in the woods in poly’s town. the woods were clammy and grew like the hair on the back of a rat but poly and carp could only see the warm sun and the green leaves that floated as in a dream, covering the forest floor in butterfly wings.

Aquí

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Posted in Uncategorized by Javier Elizondo on junio 2, 2011

¿En qué momento una persona decide que otra le pertenece por completo, así como le pertenece un par de calcetines o un bistec? ¿En qué momento queda el Otro despojado de sí mismo y se vuelve sólo el reflejo más inmediato, más burdo, del deseo más primitivo de uno? La brutalidad sucede cuando nos olvidamos de que somos, de que existimos, pues eso implica que también los demás existen. El momento real de soledad absoluta, vaya. Si yo ceso de existir, deja de existir el otro. Puedo ser brutal, puedo derrumbar casas y quitarle la vida a la gente porque soy viento, un fenómeno, soy algo que sucede. La violencia está siempre palpitando detrás de ese punto ciego de la conciencia. Es real, tiene rostro y ese rostro se expresa. Lo que le cuesta trabajo es la palabra. La violencia sucede en silencio y por eso pasa desapercibida muchas veces. Tenemos que darle palabras a la violencia. ¿Y de dónde viene ese silencio negro que llena sus venas? ¿Se gesta en el aburrimiento, en la ignorancia, en el coraje? ¿De qué se nutre? ¿Existe una solución a la Violencia, o es la consecuencia inevitable de que seamos una parte tan importante del universo que ni siquiera nos damos cuenta de ello, como no nos damos cuenta del aire que entra a nuestros pulmones y nos da la vida?

Posted in Uncategorized by Javier Elizondo on junio 2, 2011

¿Sentiste? Dijo él. Sí, dijo ella. ¡Epa!, exclamó ella. ¿Qué es eso?, dijo él, apoyado sobre sus codos. No sé, dijo ella. Se sintió horrible, dijo él. Sí, respondió ella. ¿Pero qué fue?, preguntó él. Ni idea, dijo ella. ¿Tembló?, preguntó él. No, no tembló, no se está moviendo la lámpara, contestó ella. ¿Entonces?, preguntó él. Prende la luz, dijo ella. Él se levantó a prender la luz. Estaba desnudo. Regresó a la cama. Se sintió horrible, dijo ella. Sí, dijo él mientras se pasaba las manos por las piernas. ¡Eh!, exclamó ella. ¡Qué carajos!, exclamó él. Se miraron. Él tenía más miedo que ella. Ella se hizo el pelo hacia atrás con una mano y se sentó. Guardaron silencio. Esperaron. ¿Qué pasó?, dijo él. No sé, dijo ella. Shh, escucha, dijo él, en voz baja, inclinándose hacia adelante. ¿Qué?, dijo ella, molesta. Shh, dijo él. ¿Qué?, susurró ella. Silencio. Él se hizo para atrás, se recargó en la pared. ¿Qué?, dijo ella. No, nada, dijo él. Ella se quitó la cobija de encima y se levantó. ¿Adónde vas?, dijo él. Al baño, dijo ella y salió del cuarto. Él escuchó la puerta del baño, luego la taza contra el tanque del WC y el chorro de pis. Luego escuchó cómo se iba el agua. Ella regresó, apagó la luz y se acostó. Él la miró. Se acostó también. Soñó que su papá le regalaba un acordeón.

naturaleza

Posted in Uncategorized by Javier Elizondo on mayo 31, 2011

[…] imagine living in a society in which the majority hurts some minority group (here called “the other”). The reason for this oppression is that “the other” are thought to be bothersome and irritating or that they can be used for social profit. Are you fine with that? Now imagine that you are the bothersome irritant and the society wants to squash you for speaking your mind in trying to improve the community. Are you fine with that? These are really the same case. Write down your reasons. If your reasons are situational and rooted in a particular cultural context (such as adhering to socially accepted conventions, like female foot binding or denying women the right to drive), then you may cast your vote with Hart, Austin and Confucius. In this case there are no natural human rights. If your reasons refer to higher principles (such as the Golden Rule), then you cast your vote with the universalists: natural human rights exist. This is an important exercise. Perform this exercise with everyone you are close to — today — and tell me what you think.

Michael Boylan – ¿Existen los derechos humanos por naturaleza?

Mrs. Jamison en The Millions

Posted in Uncategorized by Javier Elizondo on mayo 25, 2011

The Millions ha viajado, en un día fresco de primavera, con Leslie Jamison –una de las consentidas de la mecedora– a su cafetería favorita y entre galletas recién horneadas han charlado sobre la familia, la otredad y su nuevo libro, entre otras cosas. Aquí.

LJ:  We can do good things out of flawed motives–which doesn’t make them less good. But you can  also show up for a certain situation only to discover that the situation is bigger than you are–you’re really signing up to lose control.

Stupid wikipedians

Posted in Uncategorized by Javier Elizondo on mayo 18, 2011

INTERVIEWER

What are you working on now?

MITCHELL

Right now I’m working on a book set in the thirty years on either side of 2010, but I shouldn’t give too many details or the next thing you know it’s on Wikipedia and if I change my mind and decide to recast King Lear in a pond of frogs and toads I’ll just give a hardworking Wikipedian an extra headache.

David Mitchell, en entrevista con The Paris Review

Posted in Uncategorized by Javier Elizondo on mayo 6, 2011


vía Sin Pastillas, de J.G. Cozzolino

Posted in Uncategorized by Javier Elizondo on mayo 5, 2011

Siento pánico de salir a la calle. Desde el atentado de La Palmera tiemblo y toso como si no hubiera mañana por las noches. Yo sé que no pasa nada. Los Doors suenan en los altoparlantes. Me gusta que alguien ponga la música que quiera en los altoparlantes, aunque yo deteste a los Doors. ¿Por qué habrían de gustarme? ¿Por qué no habrían de gustarle al encargado de los altoparlantes? Heme aquí, muerto de miedo, refugiándome en saber que al otro lado de esta membrana hay alguien que, probablemente, también lo esté y se sosiegue escuchando People are strange una y otra vez. Por lo menos nadie habla a través de esas bocinas. Por lo menos nadie nos dice que todo va a estar bien. Eso sí atentaría contra esta fragilidad mía y la volvería en Nada.

pájaro

Posted in Uncategorized by Javier Elizondo on mayo 4, 2011

Laia Arqueros

de Pensamientos estériles, poemario de Luna Miguel

¿Cuántas veces se habrá soñado, en el mundo, que, después de desayunar (granola) alguien levanta el vuelo para ir a reunirse con su madre muerta?

Varias, ¿no?

Posted in Uncategorized by Javier Elizondo on mayo 3, 2011

El patrón entra por los ojos sin pedir permiso; se sabe importante, necesario. El cerebro despierta, descruza los brazos, mira hacia la pantalla y se queda estático, boquiabierto. El estómago –secretario general– se entera rápidamente y se contrae. Es un vago y lo único que sabe hacer es contraerse; no le importa ser inteligente, y por eso es el más inteligente. Algo más se mueve más arriba, en el pecho, pero no es el corazón; es la respiración, ya fuera de los pulmones, a punto de entrar al mundo y comprobar que lo que los ojos permitieron es real. Está nerviosa, emocionada, a punto de sentir alivio.